“Nadie sabe lo que ocurre cuando se cierra la puerta de algunas casas…

Si las paredes hablaran relatarían la violencia sexual de la cual también sufren las mujeres maltratadas….

Si las paredes hablaran romperían el muro del silencio…

Si las paredes hablaran darían voz a las mujeres maltratadas por sus maridos…

Si las paredes hablaran romperían el silencio que envuelve a la violencia de género”.

ONU MUJERES, 2020.

Hoy en día vivimos un confinamiento social que no solo ha desencadenado graves problemas económicos, sino también, de manera preocupante, ha revertido en el aumentado de violencia contra las mujeres.

Ante la necesidad de aislamiento para contener el contagio del COVID-19, las mujeres, adolescentes y niñas que antes de la pandemia eran violentadas, se volvieron aún más vulnerables, separándolas de casi todos los recursos para defenderse.

Tal como lo señala la Doctora Verónica Cabrera, académica de la Universidad Autónoma Metropolitana, la necesidad de estar en casa y la convivencia en espacios pequeños genera serias tensiones; ya que ahora los integrantes de las familias deben compartir sitios comunitarios y el propio hacinamiento ocasiona problemas que en condiciones normales serían invisibilizados.

De acuerdo con las cifras mundiales presentadas, millones de mujeres están expuestas a la violencia de género dentro de sus hogares debido al aislamiento.

Al respecto hay que recordar que la violencia en el ámbito familiar es un delito en todo el territorio nacional y que esta se manifiesta en violencia psicológica, física, sexual, económica y feminicida. El encierro, con su silencio y la ausencia de recursos, se transforma en un espacio sin límites para que la violencia sobre sus cuerpos se multiplique.

Los estereotipos y roles de género existentes en nuestra sociedad mexicana, han contribuido al incremento de estos índices de violencia, ya que el impacto social de la crisis de esta pandemia exacerba las desigualdades de género contra las mujeres.

El informe presentado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), señala que desde el inicio de esta cuarentena aumentaron las denuncias de mujeres que sufren violencia doméstica.

En el caso particular de México, se ha registrado un aumento del 60 % en las llamadas por violencia de género, por su parte, la fiscalía general reporta un aumento del 7.2% detenidos por violencia intrafamiliar.

Sobre el incremento en los índices de violencia de género durante esta etapa de cuarentena, la agrupación feminista Marea Verde reporta la existencia de más de 163 feminicidios, sobrevalorados al integrarlos en carpetas de investigación de asesinatos, suicidios o paros cardiacos; cuando en realidad muchos de los casos son feminicidios.  Acorde a los datos que presenta esta agrupación, el estado con más casos registrados es Guanajuato, con 83 casos, representando  el 17.8 por ciento de víctimas a nivel nacional, seguido por Estado de México, Michoacán, Jalisco, Chihuahua y Baja California.

En el estado de Oaxaca, la Secretaria de las Mujeres reportó que más de 2 mil 749 mujeres hicieron uso del servicio telefónico de emergencia de la institución, los cuales brindaron servicios de contención emocional, orientación psicológica, primeros auxilios psicológicos, procesos terapéuticos individuales, intervenciones en crisis y valoraciones psicológicas.

Así mismo, se han registrado más de 101 casos de acompañamiento ante la Fiscalía General de Oaxaca y Juzgados Penales y Familiares y, 187 denuncias ante el Centro PAIMEF; en las situaciones extremas de violencia de género, se han registrado tres casos en las que las víctimas han tenido que ser resguardadas junto con sus hijas e hijos.

Por su parte, el Instituto Municipal de la Mujer Oaxaqueña (IMMO) ha dado a conocer que desde el 20 de marzo, han recibido al menos dos reportes diarios para atender casos de  violencia doméstica, atendiendo en la mayoría de los casos a mujeres de 16 a 25 años; aunque en respuesta a esta alza el instituto ha implemento cinco acciones preventivas de atención por violencia de género, falta sumar esfuerzos y mecanismos para hacerlas efectivas dentro de varios municipios de la entidad.

La organización Grupo de Estudios sobre la Mujer Rosario Castellanos (GES Mujer) ha señalado un aumento total del 26% en llamadas de auxilio d mujeres víctimas de violencia.

Estas cifras son una muestra de la ola feminicida existente en nuestra sociedad y que coloca en constante situación de vulnerabilidad e inseguridad a las mujeres, jóvenes y niñas del país, mayoritariamente de comunidades indígenas, quienes carecen de los medios y mecanismos necesarios para asegurar su bienestar y, cuyos sectores poblacionales están siendo severamente afectados por los efectos negativos que esta pandemia mundial ha ocasionado.

En Espiral por la Vida nos pronunciamos en contra de todo acto de Violencia de Género que ponga en riesgo la seguridad, salud y bienestar de todas las mujeres.

Así mismo, nos sumamos a la red nacional para exigir la creación de medidas efectivas de emergencia para garantizar la atención y protección a las víctimas de violencia género.

Frente al COVID, ¡Cero Tolerancia de violencia hacia las mujeres!

Por un  #AislamientoSinViolencia.

.