Por: Ana Laura Rojas Martínez

El día del niño es una celebración que está consagrada a reafirmar los derechos de todos los niños y niñas del mundo. Su origen se encuentra fundado en conmemorar a todos aquellos que fueron víctimas de los estragos de la primera guerra mundial.

En México, esta celebración cumple 96 años de realizarse, efectuándose todos los días 30 de abril, siendo el interés principal celebrar que todos los niños y las niñas tienen derecho a la salud, la educación, la alimentación, la protección, a una vida digna y la atención de su bienestar.

Aunque estos derechos están previstos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en los tratados internacionales como la Convención sobre los Derechos del Niño y también en la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes 2014, son pocos los avances sustanciales que se han logrado obtener.

En este escenario, a pesar de los progresos que el estado mexicano ha sumado en la atención de su población infantil, al día de hoy subsisten enormes brechas y obstáculos que impiden el acceso universal y equitativo a sus derechos, dejándolos al margen, en condiciones de extrema vulnerabilidad y desigualdad.

Se identifica que tan solo en México viven alrededor de 38 millones de niños, niñas y adolescentes, los cuales representan el 30 % de la población total, donde más de la mitad de ellos, sobre todo de comunidades indígenas, se encuentran en situación de pobreza y desnutrición, así mismo, una parte importante vive en situación de calle o ha sido víctima de algún tipo de violencia o explotación infantil.

Esto da muestra que los niños y niñas son quienes más sufren las crisis y los problemas del mundo y a quienes menos se les respetan  sus derechos.

Es necesario reconocer que una de las agendas primordiales que debe estar en el centro del quehacer público, privado y social de cualquier país, es la atención en el bienestar y cuidado de la niñez; esto, si se pretende alcanzar sociedades prósperas, justas e incluyentes para todas las personas.

En Espiral por la Vida, A.C. consideramos que más que ser una fecha conmemorativa, se debe poner énfasis en las necesidades de los niños y niñas, avanzando hacia la  promulgación de políticas públicas para asegurar su bienestar; priorizando la cobertura de los principales programas y servicios a los niños, las niñas y las adolescentes de todo el país.